domingo, 26 de mayo de 2013

“El arte en la Platería de Toro”, una nueva publicación editada por el IEZ Florián de Ocampo


Una nueva publicación, en esta ocasión editada por el Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, dependiente de la Diputación y dedicada a la obra artística de la Platería en la ciudad de Toro durante los siglos XVI-XVIII ha sido presentada esta mañana en la Diputación con la presencia de su autor el historiador del arte, Sergio Pérez Martín.
 
Tal y como señaló el diputado toresano, José Luis Prieto, que intervino en el acto de presentación, esta es la cuarta publicación dedicada al arte de la Platería en la provincia, tras los ya editados por la Diputación referidos a la Platería en Fuentesaúco, en la ciudad de Zamora o en el Arciprestazgo de Sayago.
José Luis Prieto quiso en su intervención hacer una mención especial a una de las piezas que aparecen en el catálogo y que además de ser de las más importantes artísticamente "tienen un valor sentimental para los toresanos ya que se trata de la custodia procesional de la Colegiata que desapareció en el año 1890 y tras más de 100 años fue recuperada en 2005 y devuelta aunque provisionalmente a la ciudad".
Por su parte, el autor del libro, Sergio Pérez Martín, explicó el contenido del libro que básicamente se dividía en dos partes en las que se recoge por un lado la platería producida en Toro y, por otro, aquella otra encargada en Toro pero realizada en talleres foráneos.
Por lo que se refiere a los talleres, Sergio Pérez Martín, indicó que Toro contaba con un conjunto de talleres de primer orden durante los siglos XVI y XVIII, aunque tras la crisis del XVII perdieron su supremacía a favor de los talleres plateros de Zamora.
Una de las principales aportaciones del libro es la de recoger el modo de vida de los artistas, su economía familiar, sus casas o cómo funcionaban en la practica sus talleres.
La segunda parte se centra en "las piezas foráneas existentes en Toro, pues a pesar de que llegaron a existir hasta 30 talleres de plateros toresanos de gran categoría, no daban abasto con el volumen de encargos de las principales familias toresanas tales como los Ulloa, los Fonseca o los Portocarrero". Estas piezas son de procedencia nacional muy diversa, pero destacan los plateros próximos de Zamora, Salamanca o Valladolid.
Según el autor del libro que ha catalogado un total de 251 piezas, "este es un tímido reflejo de la riqueza en piezas artísticas de platería que tuvo la ciudad de Toro, ya que muchísimas de ellas han sido documentadas y cuyo final sería el de la venta o la fundición en épocas de menos esplendor".
 
Fuente: Gabinete de Prensa Diputación de Zamora.

lunes, 15 de abril de 2013

"El Arte Románico en Zamora VIII. La Catedral: formas, contextos, caminos."

A continuación, con el único fin de ayudar en la difusión del curso, aparece un breve resumen de las sesiones teóricas impartidas entre el lunes 8 y el viernes 12 de abril de 2013.

Lunes 8 de abril

El reflejo de la Catedral de Zamora en los templos de la ciudad. Sergio Pérez Martín (Proyecto Zamora Románica).


«Hay elementos de la Mezquita de Córdoba idénticos en la Catedral»
«El Templo Mayor tuvo tal fuerza que sus estructuras fueron copiadas en todo el Reino de León»



Martes 9 de abril

Obispos y Cabildo en la restauración de la sede diocesana, y en la construcción y configuración de la Catedral. José Carlos de Lera Maíllo (Archivo Diocesano de Zamora).

La Torre, un símbolo de poder
El historiador José Carlos de Lera vincula la fortificación de la Catedral con la voluntad del obispo de «afirmar su autoridad frente a la ciudad»

http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2013/04/10/torre-simbolo/671153.html



La Catedral de Zamora como ejemplo de arquitectura románica. Miguel Ángel Mateos (Catedrático de Enseñanzas Medias).

El profesor Miguel Ángel Mateos expuso los motivos por los cuales el Templo Mayor zamorano se ha convertido en un verdadero ejemplo dentro de la arquitectura medieval.


Miércoles 10 de abril

La Catedral de Zamora y la escultura tardorrománica en la Vía de la Plata. José Luis Hernando Garrido (UNED Zamora).

José Luis Hernando Garrido explicó, de forma muy gráfica, la influencia de la Catedral de Zamora en la escultura tardomedieval de la Vía de la Plata.

Jueves 11 de abril

Arqueología de la Catedral de Zamora. Hortensia Larrén Izquierdo (Junta de Castilla y León).

Los restos confirman que la cabecera de la Catedral oculta la estructura original
La arqueóloga territorial pide una excavación para confirmar la hipótesis que Gómez Moreno formuló hace un siglo en el catálogo monumental

http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2013/04/12/restos-confirman-cabecera-catedral-oculta-estructura-original/671631.html



El claustro antiguo de la Catedral. Florián Ferrero Ferrero (Archivo Histórico Provincial de Zamora).

El cirio que arruinó el claustro
Ferrero plantea que la galería se cambió por «motivos estéticos» y no solo por los daños del incendio de 1591

http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2013/04/12/cirio-arruino-claustro/671632.html


Viernes 12 de abril

Fuentes arquitectónicas para el estudio del cimborrio de la Catedral de Zamora y sus descendientes: tan lejos, tan cerca. Eduardo Carrero Santamaría (Universidad Autónoma de Barcelona).


«El cimborrio de la Seo es una obra maestra fruto de los primeros experimentos del gótico»
«Debemos cuestionar la historiografía del siglo XIX, interesada en destacar elementos "orientales" de la arquitectura hispánica que realmente no existían»

http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2013/04/14/cimborrio-seo-obra-maestra-fruto-primeros-experimentos-gotico/672045.html


Soluciones constructivas novedosas en la Catedral y su proyección en la arquitectura románica de la provincia de Zamora. José Navarro Talegón (Catedrático de Enseñanzas Medias).


Dos expertos, un toresano y un madrileño, para cerrar la semana
Navarro Talegón y Eduardo Carrero elogian elementos novedosos de la Catedral como el cimborrio o las bóvedas de crucería de cuyo autor solo se conoce el origen

http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2013/04/13/gran-maestro-frances-seo-expertos-toresano-madrileno-cerrar-semana/671869.html




viernes, 22 de marzo de 2013

La Semana Santa de Bercianos de Aliste será declarada BIC


Por Resolución del Director General de Patrimonio Cultural, de la Consejería de Cultura y Turismo, de la Junta de Castilla y León, se incoa procedimiento para la declaración como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial del conjunto de celebraciones que tienen lugar el Jueves y el Viernes Santo en Bercianos de Aliste (Zamora). 

La Semana Santa de Bercianos de Aliste (Zamora), constituye una relevante y singular manifestación cultural con orígenes en el siglo XVI que se ha mantenido inalterada hasta nuestros días, transmitiéndose de padres a hijos como un patrimonio vivo y seña de identidad de toda una comunidad.

Enmarcado dentro de esta manifestación cultural, el objeto de la presente declaración se concreta en el Jueves y Viernes Santo, cuando se ponen en escena las principales ceremonias y procesiones de la Pasión en Bercianos de Aliste.

Esta declaración como bien cultural inmaterial va más allá del conjunto de ceremonias y rituales que tienen lugar esos días, del lugar en el que se desarrollan y de los elementos materiales asociados –como imágenes y objetos procesionales– en el sentido de que la valoración y protección de esta expresión cultural debe entenderse de forma amplia, como un sistema de alto valor patrimonial caracterizado por la interdependencia de valores tangibles e intangibles, que abarca tanto una serie de ritos y costumbres, como una indumentaria tradicional, manifestaciones musicales o gastronómicas, entre otras, atendiendo y respetando los procesos de cambio que, como patrimonio vivo, sin pervertir su esencia, decida la comunidad depositaria de esta tradición, auténtica protagonista de esta manifestación cultural.

viernes, 8 de marzo de 2013

De Bercianos... a Olivares, una visión diferente de nuestra Pasión


Procesión del Santo Entierro de Bercianos de Aliste y Hermandad de Penitencia "Las Capas Pardas". Hasta el 31 de marzo en la Sala de La Encarnación (Diputación de Zamora).

Horario de visita: de lunes a sábado de 19:00 a 21:00 horas. Domingos y festivos de 12:00 a 14:00 horas.

Nada describe mejor esta visión diferente de nuestra Pasión que el artículo de Carlos Herrera publicado el 25 de marzo de 2012 en XL Semanal:

Zamora y Aliste, capas santas (extracto).

Horas zamoranas de Semana Santa. Capas Pardas. Aún las tengo clavadas en la asombrada pupila de viejo observador de portentos. 

Capas alistanas de estameña parda, de aquella de los pastores de entonces, farol de pajar, hierro forjado, en las manos; sonido de la matraca, el hondo pesar del bombardino, cuarteto fúnebre de viento; Cristo del Amparo, cuesta de Pizarro, vía crucis en la plaza de San Ildefonso, tránsito por la puerta del Obispo; miserere de la tierra de Aliste en San Claudio de Olivares, silencio de Zamora en horas de miércoles a jueves, sobrecogimiento y frío; románico intratable, bellísimo, incontestable. Dejen todo lo que tengan que hacer y salgan a correr la orilla del Duero en una lenta marcha de estremecimiento y rigor, como cuando dolía la muerte de Dios ante el desconocimiento de su resurrección en domingo. Hay que saber callar ante el paso de una hermandad de penitencia como las Capas Pardas de Zamora, y estarse quieto y guardar reverencia y aprender a ser testigo de prodigios mudos, sencillos, conmovedores.

sábado, 23 de febrero de 2013

La importancia de las mascaradas de invierno para la provincia de Zamora


Las mascaradas de invierno constituyen uno de esos raros y afortunados ejemplos de supervivencia cultural que aún pueden rastrearse por nuestra península ibérica. Algunos de esos lugares se concentran en la provincia de Zamora, donde entre los meses de diciembre y enero tienen lugar una serie de tradiciones festivas cuyo origen y simbología se remonta al pasado. Todas coinciden con el solsticio de invierno y se prolongan a veces con las celebraciones de antruejo en los carnavales. Personajes ataviados con extravagantes indumentarias, protagonizan las celebraciones de distintos pueblos zamoranos.

Las características que identifican a estas celebraciones y las relacionan con el resto de cuantas tienen lugar en zonas próximas como Portugal o Galicia, son la presencia fundamental de personajes diablescos que realizan carreras y saltos por las calles del pueblo, metiéndose con la gente o invitándoles a participar en la fiesta. Suelen ser los mozos o jóvenes solteros quienes encarnan a estos personajes y se ocupan de organizar la fiesta y pedir el aguinaldo, siempre acompañados de instrumentos como cencerros, tenazas articuladas, vejigas hinchadas...etc, con los que persiguen, golpean e intentan asustar a la población.

La importancia de estas representaciones para la provincia zamorana estriba, en mi opinión, en la consolidación de un modelo de difusión y promoción del patrimonio cultural inmaterial, iniciado hace años, basado en la identificación de unos rasgos comunes y en la puesta en marcha de un programa de recuperación y mantenimiento etnográfico y antropológico. Constituyen, por ende, uno de los pilares básicos de la cultura y el turismo provincial.

La puesta en marcha de un programa europeo de difusión y promoción de este tipo de representaciones, desarrollado conjuntamente con países como Portugal, Italia y Hungría, pone en conocimiento la importancia que para Europa tienen este tipo de etnografías culturales. Oportunidad única para la declaración conjunta de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, aunque para eso todavía falte mucho por hacer.

domingo, 10 de febrero de 2013

Algunas consideraciones sobre la ciudad de Zamora y su patrimonio románico

No sé si alguna vez ustedes se han preguntado por la razón de que a Zamora se la denomine como la Ciudad del Románico, dejando aparte el ya consabido tópico de que es aquella que alberga la mayor concentración europea de iglesias de este estilo artístico en su casco urbano. Esto es cierto, en la medida en que se han conservado una veintena de ellas, y, lo más importante, se ha vendido como tal, porque no nos confundamos, esta ciudad que mira al Duero se vende como ciudad del románico.

Pero, la realidad es otra, nuestra ciudad, otrora, gozó de una imagen bien distinta, marcada por una concentración aún mayor de templos y por la sensación de fortaleza, derivada de su situación geográfica y su capacidad de defensa, merced a la posesión de sus preciadas murallas, lo que le valió el apelativo de “Zamora la bien cercada”, e hizo que se la confundiera, incluso, con la mismísima Numancia.

Sin embargo, ¿a qué se debió esa importante concentración de templos en la ciudad?, ¿cuándo desaparecieron una gran parte de ellos? y, sobre todo, ¿cuáles fueron las causas? Esa concentración de templos en nuestra ciudad puede ser consecuencia, en primer lugar, de que Zamora fue, en aquella época, un importante foco para la causa de la Reconquista, debido, principalmente, a su situación estratégica.

Asimismo, hay que tener en consideración el contexto social, político, económico y cultural de una época en la que la religiosidad era mucho más acentuada que en la actualidad, además de que los diferentes monarcas de aquel tiempo facilitaron con mucho gusto dichas empresas constructivas, gracias a su poderoso status y a la gran bonanza económica que auspiciaba la ciudad. Era otra Zamora, diferente, evidentemente, a como hoy la conocemos, concebida al calor de la monarquía y la Iglesia, presente en algunos de los hechos más importantes del momento, entre los cuales baste citar aquellos que se narran en el legendario Romancero. Lo que los estudiosos del medievo han calificado como una "ciudad de representación".

Las causas por las que desaparecieron un importante número de edificios de estilo románico pueden explicarse, en conjunto, por la mala conservación de algunos de ellos, la desidia y los efectos del tiempo, en otros casos, y la nefasta labor de la piqueta municipal, en otros, muy presente en la desaparición de diferentes puertas y paños de muralla, esencialmente a finales del siglo XIX y durante todo el XX, por unos más que discutibles criterios urbanizables. La labor de reconstrucción, al menos hipotética, es muy complicada, como resultado de la falta de documentación en algunos casos y a la falta de conocimientos sobre el tema en otros, pero al mismo tiempo necesaria para paliar el desconocimiento existente sobre este aspecto de nuestra ciudad.

Afortunadamente, y gracias al Proyecto Cultural Zamora Románica, se ha conseguido actuar sobre aquellos templos que han llegado hasta nosotros, además de difundir a turistas y zamoranos todas y cada una de las intervenciones realizadas mediante visitas guiadas, talleres infantiles, concursos de pintura rápida y fotográficos, etc. 

jueves, 31 de enero de 2013

Santa Lucía, una iglesia salvaguarda de nuestro legado histórico-artístico


La iglesia de Santa Lucía, hoy almacén del Museo de Zamora, datada entre los siglos XII y XIII y situada en la plaza homónima, acoge en su interior gran parte de la excelsa historia de Zamora y su provincia, como atestiguan la inmensa cantidad de piezas de variada procedencia que se almacenan en su interior.

Santa Lucía, cuyas primeras referencias escritas datan en torno al año 1200, fue edificada en la antigua Puebla del Valle, cerca de otras iglesias románicas, como San Cipriano, San Simón y San Julián. A pesar de su primitiva cronología, su fábrica románica ha sido posteriormente transformada por reformas ulteriores, como a comienzos del siglo XVI, cuando Antón Hernández y su mujer Benita Lozana costearon la construcción de la capilla de la Soledad, erigida a los pies de la nave meridional y cubierta por una magnífica crucer ía gótica. En el siglo XVII, se reformó la cabecera, abriendo en el testero de la capilla mayor un camarín típicamente barroco y realizándose la portada meridional, de sencilla composición manierista. Ya en 1745, se levantó la espadaña situada en el hastial. En el interior, las 3 naves originales se fundieron, probablemente en el siglo XVII, en una sola, con el volteo de grandes arcos perpiaños agudos. Del primitivo edificio románico, solamente se conservan el muro septentrional y parte del hastial.
 
En el interior de la iglesia, no visitable salvo petición expresa, puede observarse una buena representación de la historia y la arqueología zamoranas, extensible al propio Museo de Zamora, que va desde un buen número de estelas y mosaicos de época romana, a un sinfín de elementos arquitectónicos y heráldicos, pasando por sarcófagos, verracos y otras piezas que no tienen cabida, por razones de espacio y museísticas, en el mencionado museo. Algunos de las objetos más interesantes que se conservan en este almacén son los vaciados de escayola de los relieves, las estelas de los muros y una viga y dos grapas de madera, procedentes todos ellos de la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave, y que han servido para precisar la fecha de su construcción, a través de una serie de estudios. Otra de las piezas que más destaca es el modelo preparatorio que Mariano Benlliure utilizara para su magnífico “Redentor camino del Gólgota”, que los zamoranos renombraron como “Redención”. En el interior de Santa Lucía, también descansan fondos pictóricos y escultóricos, además de piezas de carácter etnográfico. Dentro de los fondos pictóricos, lo más destacado es que hasta el año 2005 pudieron contemplar se en la cabecera dos grandes cuadros de Vicente Carducho, pertenecientes a la serie que este pintor realizase sobre la vida de San Bruno para la cartuja madrileña de El Paular, y que fueron depositados por el Museo del Prado, en cuyo taller de restauración se encuentran en la actualidad. En cuanto a los elementos heráldicos, destaca, principalmente, una serie de escudos realizados en su día por Eduardo Barrón, así como otros pertenecientes a la época franquista y a la Falange.